Alabanza a la Madurez .
Un exhorto para disfrutar de los mejores años de nuestra existencia (No apto para menores de 50 años)
¡Adiós a la Juventud! Indudablemente la juventud es una edad dorada y recordada siempre con nostalgia. Es una breve época inolvidable, romántica, vibrante, emotiva y feliz. Es una dichosa etapa creadora y vigorosa en la cual todo es fresco y novedoso, como una vaporosa nube en el firmamento con destellos de color de rosa. PERO....
...hay que reconocer que esa misma juventud tan alabada, tan cantada y suspirada, es también una época llena de luchas, de preocupaciones, de negros nubarrones, muchas veces de privaciones y nunca exenta de incertidumbres, celos, zozobras, competencias, temores, rivalidades y ansiedades. Es como una regata en la cual hay que estar compitiendo constantemente para lograr un ansiado trofeo.
= EL GRAN CAMBIO = Afortunadamente tanto en la naturaleza como en los seres humanos, “despues de la tempestad viene la calma.” Y quizá lo mejor de la juventud... es que ya pasó.
Lo cierto es que sin saber cuándo, ni poder definir con exactitud una edad determinada (para unos antes y para otros después), en cierto punto impreciso de la vida llega ese lapso en que todo aminora su marcha y se detiene, posándose suavemente, sin prisas, dentro de nosotros mismos.
En este punto el torrente que brotaba y corría impetuoso, quizá un poco revuelto, se aclara hasta hacerse transparente. Y si volvemos la vista al horizonte veremos que el aire se torna tan puro y diáfano que es posible ver claramente y sin obstrucciones hasta donde la vista alcanza, más allá aun de las montañas que antes nos cubrían el panorama.
Esta etapa, queridos amigos, es la MADUREZ ¡Pues que sea bienvenida! El cauce se transforma en una corriente de paz que se mueve lentamente, casi sin sentirlo, hacia esa infinita grandeza, profunda e incomensurable, que es el final de todos los viajes y adonde van a parar todos los ríos: el mar
Y no debería sorprendernos demasiado hablar claramente de ella y referirnos a sus características en términos precisos, ya que es simplemente un episodio más de la vida, una fase de la común aventura que juntos iniciamos y hemos compartido en este navío . Una etapa del desfile en el cual todos marchamos
Veamos : l a madurez no es exactamente el mediodía de la vida, ni la tarde, ni la noche. Más bien yo diría que es ese impreciso momento que llega sigiloso con las primeras horas del día, abarcando esos instantes brumosos y volátiles que se disuelven poco a poco al ser tocados por los emergentes rayos del sol : LA MADRUGADA
Hay que verla como un escalón más, o quizá como el descanso más amplio de la escalinata, y el que más satisfacciones proporciona. Para muchos es la época más fecunda, más plena y más productiva del ser humano, y ciertamente la más sólida y profunda.
Díganme si no: en la madurez no existe la nerviosa inquietud de la primavera, el calor agobiante del verano ni el frío cruel del invierno. La madurez es como esa estación color ocre pálido, tibia, serena y perfecta: el otoño. Para la mayoría de las personas de este tranquilo período de transición, de este suave equinoccio de la vida, es la época en la cual el barco ha dejado de navegar en el abierto y proceloso océano y entra en la seguridad placentera de una grande y tranquila bahía.
Los problemas económicos, en casi todos los casos, están razonablemente resueltos, y como nuestras necesidades son menores, nos alcanza mejor con lo que tenemos. Ahora lo principal es tener la paz que proporciona una actitud serena, tranquila y contemplativa. Bahía Concepción
Y algo extraordinario: A hora no nos inquietan las modas ni los cambios que experimentan las nuevas generaciones, ni nos mortifican ni afectan las nuevas corrientes o costumbres, pues nosotros no estamos obligados a cambiar ni a iniciar nuevas modalidades. Nosotros, mal que bien, por lo menos llegamos a la recta final. Y éso está como para celebrarlo. Nuestra edad es ya s uficiente justificación para mantenernos al margen, aunque sin desentendernos de lo básico y lo esencial. ¡ Ya la hicimos !
Al llegar la madurez cesan las dudas y las incertidumbres. Ya no es necesario hacer tareas ni desvelarse estudiando, correr tras el autobús por las mañanas, presentar agobiantes exámenes, pasear a la novia o preocuparse por conseguir empleo. Definitivamente lo que íbamos a ser, ya lo somos. Y lo que no íbamos a ser, ya no lo fuimos … n i lo seremos. No a estas alturas. De éso no hay duda. ¿Entonces para qué preocuparnos?
Es satisfactorio tener la certeza de que ha sido interesante la aventura y excitante el viaje; que ha valido la pena haber vivido todos estos años, haber conocido los lugares y la gente que conocimos, haber hecho lo que hicimos (o lo que no hicimos), y haber disfrutado de lo que la vida nos brindó. Y si en su tiempo no pudimos aprovecharlo o no supimos apreciarlo, y desperdiciamos la oportunidad, éso ya es cosa de cada quién.
Ahora desde aquí, en el sosegado otoño de nuestra existencia, sonreímos con complacencia y contemplamos las cosas a nuestro alrededor con gran satisfacción, quizá ya no con tanta curiosidad, pero sí con mucha más objetividad y serenidad.
Ahora bien, no se crea que en esta edad ya no existen proyectos, ambiciones, sueños ni afanes de superación. Claro que existen, y hay personas quizá más activas, dinámicas y productivas en esa edad que a los treinta años. Pero esas actividades no son compulsivas ni primordiales, ni constituyen conquistas o carreras de obstáculos. ¡Ahora marchamos al ritmo de nuestro propio tambor! Nadie nos está tomando el tiempo ni obligando a apresurarnos para llegar a la meta, pues para nosotros las metas principales hace tiempo las logramos, y hasta las rebasamos.
La edad de los impulsos arrebatados, pues, ya ha terminado. Atrás quedaron angustias, zozobras, indecisiones y dudas. ¡Y qué bueno! Si esta es la madurez... pues bienvenida madurez. Para los que “cruzamos la frontera” y estamos al otro lado, colocados sobre esta amplia, tranquila y bien ventilada terraza, ya no hay carreras, nerviosismos, competencias, prisas, luchas ni duelos a muerte. Nuestro sitio está en el palco, no en el ruedo. O por lo menos, detrás de la barrera.
HOY es aquel futuro del cual estábamos tan temerosos AYER. Y ya ven, todo salió bien. Después de todo... ¡aquí estamos!
Ahora, hay que aceptarlo, nos volvemos más exigentes en nuestros gustos, pues reclamamos libros mejor escritos, música más selecta, artistas y directores más talentosos, platillos mejor preparados, licores más finos, calzado más cómodo, conversaciones más trascendentes, colores menos chillantes, espectáculos mejor montados y postres menos empalagosos. Pero también es cierto que nuestra mente está más abierta al diálogo y al análisis imparcial. Y al ver las cosas con un criterio más amplio y definido, descubrimos que hay menos cosas que nos asustan o nos escandalizan, y simplemente nos hacen sonreír con serena complacencia.
Algo importante también es comprobar que en esta edad ciertas convicciones se afianzan con firmeza y se definen con más claridad. Así vemos como la naturalidad se hace más importante que la apariencia; la sinceridad más valiosa que la superficialidad; la crítica sana más deseable que el halago procaz; la formalidad más encomiable que la frivolidad. Y se reconocen como mejores, indiscutiblemente, la comodidad que la elegancia, la cordialidad que la etiqueta rigurosa, y la sencillez que la ostentación.
Hay que mantenernos activos, con la mente alerta y el espíritu inquisitivo. No nos entreguemos a la molicie. Hay que estar al día y enterados de los avances de la ciencia, las artes, la técnica y la computación. ¡No hay que quedarnos rezagados!
Ya no hay que seguir posponiendo más las cosas, ni hacer planes inalcanzables “para el futuro,” pues para nosotros, óiganlo bien... El futuro ya está aquí La conclusión entonces es que, como en la madurez ya no hacemos planes a largo plazo (ni debemos), es necesario que se empiecen a ver YA los resultados de todo aquello para lo que antes trabajamos, planeamos, ahorramos y nos preparamos a lo largo de la vida.
¡El tiempo apremia! De manera que ya no esperen más. Mientras gocen de relativa buena salud y puedan moverse fácilmente todavía; mientras puedan comer y beber de todo y disfrutar de los atractivos de la vida, aprevéchenlos. Abran ya sus botellas de coñac francés y usen sus vajillas de Bavaria y sus cubiertos de plata, pues ¿para cuándo los están guardando? Podría meterse un ladrón y vaciarles la casa, ¿y de qué les sirvió haber guardado todo por tanto tiempo? Que no tengamos que decir después “ Qué temprano se nos hizo tarde”
Tampoco esperen ya ningún mañana brillante y glorioso, singular y perfecto. Si iban a comprarse “algún día” una lancha, una moto, un camper, una cámara digital, una computadora, y pueden hacerlo (y les gusta ), ¡pues cómprensela y a ! Este es el momento preciso, no pierdan tiempo .
Y si estuvieron haciendo planes toda la vida para realizar algún viaje a Europa, a las Cataratas del Iguazú, a Hawaii, a Alaska, a China o a la Patagonia, pues antes de que otra cosa suceda, como una devaluación, una operación repentina o un infarto... ¡VÁYANSE YA! ¿Qué esperan?
Finalmente, y como lo dije antes, reafirmo la misma observación: tal vez en la madurez ya no tengamos la misma curiosidad, la misma inventiva, la fogosidad, el entusiasmo, el arrebato ni la tenacidad de antes, pero en cambio adquirimos otras cualidades igualmente valiosas: razonamos mejor, nos tornamos más conocedores y en cierta forma somos más astutos y exigentes. También nos volvemos más serenos, cavilosos y prudentes, y aun indiferentes y “olvidadizos” cuando es necesario (o nos conviene). Pero sobre todo estamos más seguros (tan seguros como nunca) de lo que queremos .
Y algo muy importante: obtenemos muchas más satisfacciones — sorprende el descubrirlo — proveniente de la dicha que irradian los seres queridos que nos rodean, y con la cual nos i nundan quizá sin siquiera saberlo o darse cuenta. O sea que somos más felices entre más podemos percibir el cariño de los nuestros y compartirlo con los demás.
Sea como sea, en términos generales, la sensación de paz que esta edad trae aparejada consigo es maravillosa y no tiene comparación con nada. Y se descubre cuando ya nos está inun d ando por todos lados, cuando estamos inmersos en ella casi sin darnos cuenta. Es como deslizarnos suavemente sobre la superficie de un plácido lago
En lo personal, y por lo que a mi respecta, ciertamente descubrir el arribo de la madurez me ha fascinado y me llena de gozo. Estoy gratamente impresionado. ¡Nunca imaginé que fuera así! Con inusitado asombro descubro día a día nuevas sorpresas y satisfacciones que nunca soñé que existieran.
Al sentirnos en paz con los demás y con nosotros mismos, recordamos la sabia reflexión de Amado Nervo, quien lo resumió así:
“ Vida: nada me debes.
Vida: nada te debo.
Vida: estamos en paz.”
jueves, 28 de octubre de 2010
miércoles, 27 de octubre de 2010
Diario de un bebe no nacido.

Agosto-5: Hoy mi vida comienza, mis padres no lo saben todavía. Soy del tamaño del polen de una flor, pero ya soy alguien. Yo seré una niña, tendré pelo negro, y ojos azules. Casi todo ha sido arreglado. Ya sé, me gustarán las flores.
Agosto-19: He crecido un poquito, pero todavía estoy pequeña para hacer cualquier cosa por mí misma. Mi mamá hace casi todo por mí, aunque no sabe que me está cargando debajo de su corazón, ¿pero será verdad que todavía no soy una persona real?, que unicamente mi mama es la que existe. YO SOY UNA PERSONA REAL, así como una migaja de pan, sigue siendo pan, mi mamá es, y yo soy.
Agosto-23: Mi boca está comenzando abrirse, sólo pienso en un año más o menos estaré riéndome y después comenzaré a hablar. Mi primera palabra será mamá.
Agosto-24: Hoy mi corazón comenzó a palpitar, estará palpitando suavemente por el resto de mi vida, nunca parándose. Después de muchos años, se cansará, parará y entonces moriré.
Septiembre-2: Hola mami, me acabo de despertar, ¿que tal estas?, siento un fuerte golpe pero no sé que es lo que pasa; ¿qué ocurre mamá?, me parece oírte llorar, ¿estás llorando por mí? Sí creo que estas llorando por mí, porque papá esta refunfuñando y dice que tú tienes la culpa.
Septiembre-8: Mamá, pronto voy a saber como eres, los detalles no importan, lo importante es que estés junto a mí.
Septiembre-13: Mamá te oigo hablar por teléfono, ¿es el doctor?, ya estás más tranquila, es algo de abortar que no sé lo que es, ¿estás llorando?.
Septiembre-15: Vuelves a hablar de nuevo con el doctor, te dice que el sábado será el aborto, ¿que es un aborto mama?, sólo faltan tres días, siento que me acaricias, te quiero tanto mamá, tengo tantos deseos de conocerte, de besarte y darte las gracias por todo lo que has hecho por mí. He escuchado las palabras y comprendo el motivo de tu angustia, ¿por qué no voy a nacer? ¿no voy a poder verte? ¿nunca podré besarte?.
Septiembre-17: No llores mas mamá, no te guardo rencor, quizás sera mejor para ti y para él, yo al fin y al cabo no podré decir nada, paro, me hubiera gustado tanto haber nacido y conocer el mundo, pronto dejaré de existir.
Septiembre-18: Siento que vamos a la consulta y que tu corazón late más de prisa, ¿te has dormido mama?, me falta el aire, siento que una mano me separa de ti, adiós mamá, sé que en el futuro tendrás otro niño, y él sí tendrá la oportunidad de vivir junto a ti, pero nunca olvides a quien pudo haber sido tu primer hijo.
ADIOS MAMA, ADIOS DE QUIEN TE QUIERE MUCHO………
FIRMADO:
Un hijo que nunca llegó a nacer.
Agosto-19: He crecido un poquito, pero todavía estoy pequeña para hacer cualquier cosa por mí misma. Mi mamá hace casi todo por mí, aunque no sabe que me está cargando debajo de su corazón, ¿pero será verdad que todavía no soy una persona real?, que unicamente mi mama es la que existe. YO SOY UNA PERSONA REAL, así como una migaja de pan, sigue siendo pan, mi mamá es, y yo soy.
Agosto-23: Mi boca está comenzando abrirse, sólo pienso en un año más o menos estaré riéndome y después comenzaré a hablar. Mi primera palabra será mamá.
Agosto-24: Hoy mi corazón comenzó a palpitar, estará palpitando suavemente por el resto de mi vida, nunca parándose. Después de muchos años, se cansará, parará y entonces moriré.
Septiembre-2: Hola mami, me acabo de despertar, ¿que tal estas?, siento un fuerte golpe pero no sé que es lo que pasa; ¿qué ocurre mamá?, me parece oírte llorar, ¿estás llorando por mí? Sí creo que estas llorando por mí, porque papá esta refunfuñando y dice que tú tienes la culpa.
Septiembre-8: Mamá, pronto voy a saber como eres, los detalles no importan, lo importante es que estés junto a mí.
Septiembre-13: Mamá te oigo hablar por teléfono, ¿es el doctor?, ya estás más tranquila, es algo de abortar que no sé lo que es, ¿estás llorando?.
Septiembre-15: Vuelves a hablar de nuevo con el doctor, te dice que el sábado será el aborto, ¿que es un aborto mama?, sólo faltan tres días, siento que me acaricias, te quiero tanto mamá, tengo tantos deseos de conocerte, de besarte y darte las gracias por todo lo que has hecho por mí. He escuchado las palabras y comprendo el motivo de tu angustia, ¿por qué no voy a nacer? ¿no voy a poder verte? ¿nunca podré besarte?.
Septiembre-17: No llores mas mamá, no te guardo rencor, quizás sera mejor para ti y para él, yo al fin y al cabo no podré decir nada, paro, me hubiera gustado tanto haber nacido y conocer el mundo, pronto dejaré de existir.
Septiembre-18: Siento que vamos a la consulta y que tu corazón late más de prisa, ¿te has dormido mama?, me falta el aire, siento que una mano me separa de ti, adiós mamá, sé que en el futuro tendrás otro niño, y él sí tendrá la oportunidad de vivir junto a ti, pero nunca olvides a quien pudo haber sido tu primer hijo.
ADIOS MAMA, ADIOS DE QUIEN TE QUIERE MUCHO………
FIRMADO:
Un hijo que nunca llegó a nacer.
martes, 26 de octubre de 2010
5 pecados de palabra
Los pecados pueden ser de palabra, obra y omisión y en una pareja se sigue la misma pauta.
En el caso de los pecados de palabra son aquellas afirmaciones que jamás deben salir de la boca, en este caso, de un hombre.
"Comparar con tu ex"
El pecado más grave en una relación es comparar a tu actual pareja con alguna de tus ex. Da igual que se conozcan, que haya pasado mucho tiempo o que en la comparativa salga aventajada. Jamás la compares con tu ex, no es para nada elegante.
Siempre puedes encontrar una manera mejor de halagarla y hacerla sentir única, pero medirla con tu ex siempre es una mala idea y puede acarrear conflictos innecesarios.
"Has cogido unos kilos de más"
Otra afirmación que jamás deberá salir de tu boca, por mucho que sea evidente que ha cogido unos kilos. Para ti está como siempre, igual de guapa que cuando te conquistó y para nada percibes dicha afirmación.
Será pesada e insistente para que le des la razón, pero en este caso, vale más una pequeña disputa por posturas contrarias que la batalla por llamarla "gorda" porque aunque esa palabra no salga de tu boca sí será la que llegue a sus oídos.
"No quiero quedar con tus amigas"
Igual que tus amigos forman una parte importante de tu vida, sus amigas son especiales en la suya. Son parte de su vida y no querer verlas es como no querer compartir con tu novia esa parte de ella.
Propón planes alternativos del estilo a: "mientras estás con ellas, yo..." o "mejor queda sola para que podáis hablar de vuestras cosas". Pero si esto falla, definitivamente queda con ellas. Aunque una alternativa es conseguir que sea tu novia la que no quiera que vayas con ellas y eso sabes cómo hacerlo: coge excesiva confianza con esa que sabes que liga más, para que tu novia no quiera que estéis en la misma habitación más.
"No sé cómo me enamoré de ti"
Sí, es cierto, cómo te enamoraste de ella. No lo sabe nadie, pero el caso es que lo hiciste y sigues enamorado, así que esas bromas no son bien recibidas y pueden dar pie a que recapacitéis y lleguéis a la conclusión de que lo vuestro es imposible. Así que lo que empezó como una broma terminó con vuestra relación.
"Mi tipo de chica es..."
todo lo contrario a ella .No es el único caso en el que el prototipo de chica imaginada no se corresponde con la pareja, pero posiblemente tú tampoco. Así que no digas cómo te gustan, sólo di que ella te gusta y así todos contentos.
Si quieres que lo vuestro llegue a buen puerto, evita sobre todas las cosas decir alguno de estos cinco pecados de palabra, son errores de manual.
En el caso de los pecados de palabra son aquellas afirmaciones que jamás deben salir de la boca, en este caso, de un hombre.
"Comparar con tu ex"
El pecado más grave en una relación es comparar a tu actual pareja con alguna de tus ex. Da igual que se conozcan, que haya pasado mucho tiempo o que en la comparativa salga aventajada. Jamás la compares con tu ex, no es para nada elegante.
Siempre puedes encontrar una manera mejor de halagarla y hacerla sentir única, pero medirla con tu ex siempre es una mala idea y puede acarrear conflictos innecesarios.
"Has cogido unos kilos de más"
Otra afirmación que jamás deberá salir de tu boca, por mucho que sea evidente que ha cogido unos kilos. Para ti está como siempre, igual de guapa que cuando te conquistó y para nada percibes dicha afirmación.
Será pesada e insistente para que le des la razón, pero en este caso, vale más una pequeña disputa por posturas contrarias que la batalla por llamarla "gorda" porque aunque esa palabra no salga de tu boca sí será la que llegue a sus oídos.
"No quiero quedar con tus amigas"
Igual que tus amigos forman una parte importante de tu vida, sus amigas son especiales en la suya. Son parte de su vida y no querer verlas es como no querer compartir con tu novia esa parte de ella.
Propón planes alternativos del estilo a: "mientras estás con ellas, yo..." o "mejor queda sola para que podáis hablar de vuestras cosas". Pero si esto falla, definitivamente queda con ellas. Aunque una alternativa es conseguir que sea tu novia la que no quiera que vayas con ellas y eso sabes cómo hacerlo: coge excesiva confianza con esa que sabes que liga más, para que tu novia no quiera que estéis en la misma habitación más.
"No sé cómo me enamoré de ti"
Sí, es cierto, cómo te enamoraste de ella. No lo sabe nadie, pero el caso es que lo hiciste y sigues enamorado, así que esas bromas no son bien recibidas y pueden dar pie a que recapacitéis y lleguéis a la conclusión de que lo vuestro es imposible. Así que lo que empezó como una broma terminó con vuestra relación.
"Mi tipo de chica es..."
todo lo contrario a ella .No es el único caso en el que el prototipo de chica imaginada no se corresponde con la pareja, pero posiblemente tú tampoco. Así que no digas cómo te gustan, sólo di que ella te gusta y así todos contentos.
Si quieres que lo vuestro llegue a buen puerto, evita sobre todas las cosas decir alguno de estos cinco pecados de palabra, son errores de manual.
lunes, 25 de octubre de 2010
PARAMNESIA
Alteración de la memoria por la que el sujeto cree recordar situaciones que no han ocurrido o modifica algunas circunstancias de aquellas que se han producido.
Queridos lectores, seguro que muchos de nosotros hemos experimentado ese sentimiento de que una situación o algo que hemos dicho, visto o escuchado, ya lo habíamos conocido, y lo recordamos como un sueño o una imagen del pasado... Pues bien, esta sensación es conocida como paramnesia, aunque también ser conoce popularmente como "déjà-vu", una construcción francesa que significa literalmente "ya visto"…Y es que el fenómeno de la paramnesia parece ser muy común: en estudios formales, más de tres cuartas partes de la población afirma haberla experimentado al menos una vez. También se encuentran referencias a esta experiencia en literatura del pasado, lo que indica que no es un fenómeno nuevo...En los últimos años el déjà vu o paramnesia ha sido sometido a seria investigación psicológica y neurofisiológica. Su explicación más plausible es que no se trata de un acto de precognición o profecía sino más bien una anomalía de la memoria: la impresión -errónea- de que una experiencia está siendo recordada. Esta explicación se ve corroborada por el hecho de que en la mayoría de los casos la sensación de recuerdo en el momento es fuerte, pero las circunstancias de la experiencia previa (cuándo, dónde y cómo ésta ocurrió) resultan bastante inciertas...Términos ocultos, incógnitas sin despejar… ignotas ecuaciones aguardan en un horizonte perpetuo de umbrías visiones.Paramnesia existencial: no eres quien crees que eres, sino un oscuro sumatorio de quién quisieras y quién recuerdas ser…...Es una entelequia: el mundo en el que vives; de él recibes, la razón de tu existencia: la búsqueda de conciencia en un mar de incertidumbre. ¡Salta!, antes que se derrumbe, de pura ira, la fina tira que sostiene a aquél que se aviene a convivir en este universo sin reverso…
Queridos lectores, seguro que muchos de nosotros hemos experimentado ese sentimiento de que una situación o algo que hemos dicho, visto o escuchado, ya lo habíamos conocido, y lo recordamos como un sueño o una imagen del pasado... Pues bien, esta sensación es conocida como paramnesia, aunque también ser conoce popularmente como "déjà-vu", una construcción francesa que significa literalmente "ya visto"…Y es que el fenómeno de la paramnesia parece ser muy común: en estudios formales, más de tres cuartas partes de la población afirma haberla experimentado al menos una vez. También se encuentran referencias a esta experiencia en literatura del pasado, lo que indica que no es un fenómeno nuevo...En los últimos años el déjà vu o paramnesia ha sido sometido a seria investigación psicológica y neurofisiológica. Su explicación más plausible es que no se trata de un acto de precognición o profecía sino más bien una anomalía de la memoria: la impresión -errónea- de que una experiencia está siendo recordada. Esta explicación se ve corroborada por el hecho de que en la mayoría de los casos la sensación de recuerdo en el momento es fuerte, pero las circunstancias de la experiencia previa (cuándo, dónde y cómo ésta ocurrió) resultan bastante inciertas...Términos ocultos, incógnitas sin despejar… ignotas ecuaciones aguardan en un horizonte perpetuo de umbrías visiones.Paramnesia existencial: no eres quien crees que eres, sino un oscuro sumatorio de quién quisieras y quién recuerdas ser…...Es una entelequia: el mundo en el que vives; de él recibes, la razón de tu existencia: la búsqueda de conciencia en un mar de incertidumbre. ¡Salta!, antes que se derrumbe, de pura ira, la fina tira que sostiene a aquél que se aviene a convivir en este universo sin reverso…
domingo, 24 de octubre de 2010
El Buscador
Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como buscadorUn buscador es alguien que busca. No necesariamente es alguien que encuentra. Tampoco esa alguien que sabe lo que está buscando. Es simplemente para quien su vida es una búsqueda.
Un día un buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. Él había aprendido a hacer caso riguroso a esas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo, así que dejó todo y partió.
Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos divisó Kammir, a lo lejos. Un poco antes de llegar al pueblo, una colina a la derecha del sendero le llamó la atención.
Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros y flores encantadoras. La rodeaba por completo una especie de valla pequeña de madera lustrada…
Una portezuela de bronce lo invitaba a entrar. De pronto sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en ese lugar.
El buscador traspaso el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles. Dejó que sus ojos eran los de un buscador, quizá por eso descubrió, sobre una de las piedras, aquella inscripción … “Abedul Tare, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días”.
Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que esa piedra no era simplemente una piedra. Era una lápida, sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en ese lugar… Mirando a su alrededor, el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado, también tenía una inscripción, se acercó a leerla decía “Llamar Kalib, vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas”.
El buscador se sintió terrible mente conmocionado. Este hermoso lugar, era un cementerio y cada piedra una lápida. Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto, pero lo que lo contactó con el espanto, fue comprobar que, el que más tiempo había vivido, apenas sobrepasaba 11 años. Embargado por un dolor terrible, se sentó y se puso a llorar.
El cuidador del cementerio pasaba por ahí y se acercó, lo miró llorar por un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.
- No ningún familiar – dijo el buscador -
¿Qué pasa con este pueblo?, ¿Qué cosa tan terrible hay en esta ciudad? ¿Por qué tantos niños muertos enterrados en este lugar? ¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que lo ha obligado a construir un cementerio de chicos?.
El anciano sonrió y dijo:
-Puede usted serenarse, no hay tal maldición, lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré: cuando un joven cumple 15 años, sus padres le regalan una libreta, como esta que tengo aquí, colgando del cuello, y es tradición entre nosotros que, a partir de allí, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella: a la izquierda que fue lo disfrutado…, a la derecha, cuanto tiempo duró ese gozo. ¿ Conoció a su novia y se enamoró de ella? ¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla?…¿Una semana?, dos?, ¿tres semanas y media?… Y después… la emoción del primer beso, ¿cuánto duró?, ¿El minuto y medio del beso?, ¿Dos días?, ¿Una semana? … ¿y el embarazo o el nacimiento del primer hijo? …, ¿y el casamiento de los amigos…?, ¿y el viaje más deseado…?, ¿y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano…?¿Cuánto duró el disfrutar de estas situaciones?… ¿horas?, ¿días?… Así vamos anotando en la libreta cada momento, cuando alguien se muere, es nuestra costumbre abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado, para escribirlo sobre su tumba. Porque ese es, para nosotros, el único y verdadero tiempo vivido.
Jorge Bucay
Reflexión:
Y si el tiempo que vivimos es el tiempo que sabemos disfrutar, los momentos plenos, los momentos intensos... hagamos que sean esos los que abunden, puesto que seguramente no merece la pena enredarnos en rutinas inútiles que nada nos aportan, o en enfados sin sentido, o en palabras hirientes a las que les responderán otras palabras más hirientes y que luego acabarán como minutos, horas... perdidos en el vacío.
Hagamos que, cuando ya no estemos aquí, alguien pueda contar cuánto tiempo hemos vivido y realmente...sonría.
Un día un buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. Él había aprendido a hacer caso riguroso a esas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo, así que dejó todo y partió.
Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos divisó Kammir, a lo lejos. Un poco antes de llegar al pueblo, una colina a la derecha del sendero le llamó la atención.
Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros y flores encantadoras. La rodeaba por completo una especie de valla pequeña de madera lustrada…
Una portezuela de bronce lo invitaba a entrar. De pronto sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en ese lugar.
El buscador traspaso el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles. Dejó que sus ojos eran los de un buscador, quizá por eso descubrió, sobre una de las piedras, aquella inscripción … “Abedul Tare, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días”.
Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que esa piedra no era simplemente una piedra. Era una lápida, sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en ese lugar… Mirando a su alrededor, el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado, también tenía una inscripción, se acercó a leerla decía “Llamar Kalib, vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas”.
El buscador se sintió terrible mente conmocionado. Este hermoso lugar, era un cementerio y cada piedra una lápida. Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto, pero lo que lo contactó con el espanto, fue comprobar que, el que más tiempo había vivido, apenas sobrepasaba 11 años. Embargado por un dolor terrible, se sentó y se puso a llorar.
El cuidador del cementerio pasaba por ahí y se acercó, lo miró llorar por un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.
- No ningún familiar – dijo el buscador -
¿Qué pasa con este pueblo?, ¿Qué cosa tan terrible hay en esta ciudad? ¿Por qué tantos niños muertos enterrados en este lugar? ¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que lo ha obligado a construir un cementerio de chicos?.
El anciano sonrió y dijo:
-Puede usted serenarse, no hay tal maldición, lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré: cuando un joven cumple 15 años, sus padres le regalan una libreta, como esta que tengo aquí, colgando del cuello, y es tradición entre nosotros que, a partir de allí, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella: a la izquierda que fue lo disfrutado…, a la derecha, cuanto tiempo duró ese gozo. ¿ Conoció a su novia y se enamoró de ella? ¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla?…¿Una semana?, dos?, ¿tres semanas y media?… Y después… la emoción del primer beso, ¿cuánto duró?, ¿El minuto y medio del beso?, ¿Dos días?, ¿Una semana? … ¿y el embarazo o el nacimiento del primer hijo? …, ¿y el casamiento de los amigos…?, ¿y el viaje más deseado…?, ¿y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano…?¿Cuánto duró el disfrutar de estas situaciones?… ¿horas?, ¿días?… Así vamos anotando en la libreta cada momento, cuando alguien se muere, es nuestra costumbre abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado, para escribirlo sobre su tumba. Porque ese es, para nosotros, el único y verdadero tiempo vivido.
Jorge Bucay
Reflexión:
Y si el tiempo que vivimos es el tiempo que sabemos disfrutar, los momentos plenos, los momentos intensos... hagamos que sean esos los que abunden, puesto que seguramente no merece la pena enredarnos en rutinas inútiles que nada nos aportan, o en enfados sin sentido, o en palabras hirientes a las que les responderán otras palabras más hirientes y que luego acabarán como minutos, horas... perdidos en el vacío.
Hagamos que, cuando ya no estemos aquí, alguien pueda contar cuánto tiempo hemos vivido y realmente...sonría.
sábado, 23 de octubre de 2010
Sin sentido
La vida no tiene sentido si el sentido se me escapa.
Se me escapa o se me marcha sin razones que lo arropen,
sin propuestas que lo acojan.
No tiene sentido sentir sin sentimiento,
sin la sensación de haber vivido troceando cada momento.
Siento lo que siento sintiendo que lo siento
Y no cejo en mi empeño porque sientas que he vivido
Que he vivido sin sentir que sentir es lo que quiero
Que quiero seguir sintiendo aunque no sepas que lo siento.
Y si siento y si vivo es porque el sentimiento es mi dueño
Porque soy esclavo del sentir que sentimos al vivir
Porque soy dueño de mi vida…
…la vida que yo siento.
Se me escapa o se me marcha sin razones que lo arropen,
sin propuestas que lo acojan.
No tiene sentido sentir sin sentimiento,
sin la sensación de haber vivido troceando cada momento.
Siento lo que siento sintiendo que lo siento
Y no cejo en mi empeño porque sientas que he vivido
Que he vivido sin sentir que sentir es lo que quiero
Que quiero seguir sintiendo aunque no sepas que lo siento.
Y si siento y si vivo es porque el sentimiento es mi dueño
Porque soy esclavo del sentir que sentimos al vivir
Porque soy dueño de mi vida…
…la vida que yo siento.
viernes, 22 de octubre de 2010
Las virtudes
· Las virtudes son como bellas flores que adornan tu personalidad.
· La sangre se hereda. La virtud se conquista.
· Las virtudes que se ostentan son vanas y falsas virtudes.
· La virtud no vive en soledad, pronto se le acercan vecinos.
· La virtud es inseparable de la dicha.
· No podemos ver a la virtud sin amarla.
· Serás tanto más libre cuantas más virtudes desarrolles.
· Eso que llamas tu mala suerte, ¿no será que te faltan virtudes?
· Nuestras virtudes son a menudo hijas de nuestros vivios. Hijas del esfuerzo que nos costó superarlos.
· No reconocerás tus defectos y empezarás a transformarlos si no tienes una mínima dosis de humildad.
· Las personas en exceso "virtuosas" desacreditan a la virtud.
· Es el hombre quien debe desarrollar su virtud, no la virtud al hombre.
· La virtud es el punto medio entre dos vicios opuestos. Así, la valentía es el punto medio entre la temeridad y la cobardía.
· La virtud lleva la recompensa en sí misma.
· La virtud no consiste en abstenerse del vicio, sino en no desearlo.
· Para llegar al conocimiento de la verdad sólo hay un camino: el de la humildad.
· Un gramo de humildad vale más que una tonelada de honores.
· Cuanto más grandes somos en humildad más cerca estamos de la grandeza.
· La humildad es la reina de las virtudes. Es la luz que disipa las tinieblas esparcidas por el orgullo y la soberbia. Es el bálsamo que dulcifica las amarguras y pesares de la vida.
· Comprobarás tu grandeza cuando sepas sobreponerte sin esfuerzo a las grandes humillaciones.
· Sólo al orgullo le hunde la humillación.
· La única forma de no exponerse a sufrir una humillación es preveerla.
· El buen humor es un deber que tenemos para con nuestros prójimos y semejantes.
· La función química del humor es ésta: cambiar el carácter de nuestros pensamientos.
· El buen humor, con frecuencia, es hijo de la humildad y la modestia.
· Sencillez en el hablar, en el vestir, en todos tus modales.
· Las verdades profundas siempre pueden expresarse de un modo sencillo.
· Es curioso observar cómo casi todos los hombres que valen mucho son de maneras sencillas y que casi siempre las maneras sencillas son tomadas por indicio de poco valor.
· De las hermanas del Amor, una de las más bellas es la piedad. Desarrollarás la piedad cuando adquieras la capacidad de meterte dentro de la piel del otro.
· Lo que la lluvia es para el fuego, lo es la piedad para la cólera.
· Una piedad sin límites para todos los seres vivos es la prueba más firme y más segura de la conducta moral interior y propia.
· Difícilmente yerra la persona moderada.
· Has de aprender a usar de todo con moderación y sobriedad.
· Rechazar las alabanzas, la mayoría de veces, es un deseo de ser alabado dos veces.
· La modestia es al mérito lo que las sombras a las figuras de una cuadro. Les da relieve.
· ¿Tú te consideras modesto? No te creía tan orgulloso.
· Si la hipocresía muriera, la modestia debería ponerse, por lo menos, de medio luto.
· Sé modesto. Piensa que todavía te queda mucho por aprender.
· La modestia sola es capaz de desarmar la envidia, que por lo común hace a los hombres injustos.
· La vanidad es el amor propio al descubierto.
· La falsa modestia no es otra cosa que el orgullo disfrazado.
· Sé generoso. Hay que haber sido pobre para apreciar la dicha de dar.
· El que más da es el que más adquiere.
· Más que en dar la generosidad consiste en enseñar a cómo ser y tener.
· La discreción es la virtud sin la cual todas las demás dejan de serlo.
· Sé discreto. El día tiene ojos. La noche tiene mil orejas.
· La mejor disciplina se llama autodisciplina.
· La templanza es el vigor del alma.
· La confianza en sí mismo es el secreto del éxito.
· Generalmente ganamos la confianza de aquellos en quienes ponemos la nuestra.
· Sé justo antes de ser generoso. Sé humano antes de ser justo.
· Sin piedad la justicia se torna en crueldad. Y la piedad sin justicia en debilidad.
· Donde no hay libertad no hay justicia, y donde no hay justicia no puede haber libertad.
· Es bastante más fácil ser caritativo que justo.
· Muchas personas intentan ser buenos porque no saben ser justos.
· Donde no hay esperanza no puede haber esfuerzo.
· La esperanza deja de ser felicidad cuando va acompañada de la impaciencia.
· Basta la más pequeña partícula de esperanza para engendrar un gran amor.
· La esperanza es un préstamo hecho a la felicidad.
· La limpieza es para el cuerpo lo que la pureza es para el alma.
· Por lo general el limpio de cuerpo también lo es de alma.
· Con orden y tiempo se encuentra el secreto de hacerlo todo y hacerlo bien.
· En el trato con los demás, la comprensión, el respeto y la tolerancia deben ser la expresión del desarrollo progresivo de la virtud en ti.
· La sangre se hereda. La virtud se conquista.
· Las virtudes que se ostentan son vanas y falsas virtudes.
· La virtud no vive en soledad, pronto se le acercan vecinos.
· La virtud es inseparable de la dicha.
· No podemos ver a la virtud sin amarla.
· Serás tanto más libre cuantas más virtudes desarrolles.
· Eso que llamas tu mala suerte, ¿no será que te faltan virtudes?
· Nuestras virtudes son a menudo hijas de nuestros vivios. Hijas del esfuerzo que nos costó superarlos.
· No reconocerás tus defectos y empezarás a transformarlos si no tienes una mínima dosis de humildad.
· Las personas en exceso "virtuosas" desacreditan a la virtud.
· Es el hombre quien debe desarrollar su virtud, no la virtud al hombre.
· La virtud es el punto medio entre dos vicios opuestos. Así, la valentía es el punto medio entre la temeridad y la cobardía.
· La virtud lleva la recompensa en sí misma.
· La virtud no consiste en abstenerse del vicio, sino en no desearlo.
· Para llegar al conocimiento de la verdad sólo hay un camino: el de la humildad.
· Un gramo de humildad vale más que una tonelada de honores.
· Cuanto más grandes somos en humildad más cerca estamos de la grandeza.
· La humildad es la reina de las virtudes. Es la luz que disipa las tinieblas esparcidas por el orgullo y la soberbia. Es el bálsamo que dulcifica las amarguras y pesares de la vida.
· Comprobarás tu grandeza cuando sepas sobreponerte sin esfuerzo a las grandes humillaciones.
· Sólo al orgullo le hunde la humillación.
· La única forma de no exponerse a sufrir una humillación es preveerla.
· El buen humor es un deber que tenemos para con nuestros prójimos y semejantes.
· La función química del humor es ésta: cambiar el carácter de nuestros pensamientos.
· El buen humor, con frecuencia, es hijo de la humildad y la modestia.
· Sencillez en el hablar, en el vestir, en todos tus modales.
· Las verdades profundas siempre pueden expresarse de un modo sencillo.
· Es curioso observar cómo casi todos los hombres que valen mucho son de maneras sencillas y que casi siempre las maneras sencillas son tomadas por indicio de poco valor.
· De las hermanas del Amor, una de las más bellas es la piedad. Desarrollarás la piedad cuando adquieras la capacidad de meterte dentro de la piel del otro.
· Lo que la lluvia es para el fuego, lo es la piedad para la cólera.
· Una piedad sin límites para todos los seres vivos es la prueba más firme y más segura de la conducta moral interior y propia.
· Difícilmente yerra la persona moderada.
· Has de aprender a usar de todo con moderación y sobriedad.
· Rechazar las alabanzas, la mayoría de veces, es un deseo de ser alabado dos veces.
· La modestia es al mérito lo que las sombras a las figuras de una cuadro. Les da relieve.
· ¿Tú te consideras modesto? No te creía tan orgulloso.
· Si la hipocresía muriera, la modestia debería ponerse, por lo menos, de medio luto.
· Sé modesto. Piensa que todavía te queda mucho por aprender.
· La modestia sola es capaz de desarmar la envidia, que por lo común hace a los hombres injustos.
· La vanidad es el amor propio al descubierto.
· La falsa modestia no es otra cosa que el orgullo disfrazado.
· Sé generoso. Hay que haber sido pobre para apreciar la dicha de dar.
· El que más da es el que más adquiere.
· Más que en dar la generosidad consiste en enseñar a cómo ser y tener.
· La discreción es la virtud sin la cual todas las demás dejan de serlo.
· Sé discreto. El día tiene ojos. La noche tiene mil orejas.
· La mejor disciplina se llama autodisciplina.
· La templanza es el vigor del alma.
· La confianza en sí mismo es el secreto del éxito.
· Generalmente ganamos la confianza de aquellos en quienes ponemos la nuestra.
· Sé justo antes de ser generoso. Sé humano antes de ser justo.
· Sin piedad la justicia se torna en crueldad. Y la piedad sin justicia en debilidad.
· Donde no hay libertad no hay justicia, y donde no hay justicia no puede haber libertad.
· Es bastante más fácil ser caritativo que justo.
· Muchas personas intentan ser buenos porque no saben ser justos.
· Donde no hay esperanza no puede haber esfuerzo.
· La esperanza deja de ser felicidad cuando va acompañada de la impaciencia.
· Basta la más pequeña partícula de esperanza para engendrar un gran amor.
· La esperanza es un préstamo hecho a la felicidad.
· La limpieza es para el cuerpo lo que la pureza es para el alma.
· Por lo general el limpio de cuerpo también lo es de alma.
· Con orden y tiempo se encuentra el secreto de hacerlo todo y hacerlo bien.
· En el trato con los demás, la comprensión, el respeto y la tolerancia deben ser la expresión del desarrollo progresivo de la virtud en ti.
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