miércoles, 11 de mayo de 2011

Pasen y vean

Pareciera ser que para ser actor no hace falta forzarse mucho en estudiarlo, porque puedes haber empezado ya a serlo desde hacía mucho tiempo. Desde muy pequeño haber aprendido técnicas y con el tiempo haberlas perfeccionado con tus formas de conducta.
Las prácticas las haces mientras vives, interactúas, te mueves y te comunicas con el mundo sin necesidad de escenarios.
Sonríes cuando te gustaría mandar a la mierda a alguien, dices te quiero cuando en realidad no lo sientes, y te muestras vulnerable, desesperado buscando pareja o amigos cuando en realidad necesitas compañía porque te sientes sólo. Tonos de voz, gestos, posturas, comportamientos como utensilios para obtener lo que te propongas y que creas que necesitas. No es difícil y el cumplir años nos ayuda a saber qué técnica debemos utilizar.
Muchas veces decimos "lo siento" a alguien y en realidad queremos decir: “Me alegro y te jodes” añadiendo una sonrisa interior que no mostramos. Otras usamos el silencio como forma de evitar un conflicto.
¿Cuántas veces sientes una cosa que expresas de otra forma para no hacer daño? Se puede estar llorando y por dentro estar pendiente de quién te mira. Lo que vemos es muy relativo y tendemos a juzgar con los ojos. Puedes creer que alguien sientes que es bueno y en realidad actúa.
Un actor necesita hacer creer al otro algo, utiliza técnicas que manipulen a los de su entorno para obtener a cambio lo que necesita. Si te enfadas y observas que hay reacciones podrás aprender a utilizarlas cada vez que te interese. También puedes querer tener una realidad e intentar por todos los medios crearla, negando cosas obvias, no admitirlas e ignorarlas para así hacerlas invisibles. Es como en el caso de admitir ser gay pero no decirlo por miedo a cómo mi pequeño universo reaccione. Me oculto en ser reservado cuando en realidad me es más fácil aparentar y ser lo que otros quieran, preferible a “ser” uno mismo.
Sientes que no tienes porque decirle al mundo como es tu vida pero después traspasas tu secretismo a todo lo que haces, resumiendo tus conversaciones ante los demás en sencillas frases construidas que no den pistas al otro. No digo, no sabrán y por tanto me mantendré al margen. Negando el entorno y por tanto a ti mismo. Vivir limitado te lleva a una vida limitada porque no traspasarás aquello que suponga una aparente reacción negativa en los demás.
Como si vivir en un mundo en el hay que ser perfecto y no admitir errores parece que es lo principal, ser el mejor y sino aparentarlo. La meta es destacar en aquello que lo que nos rodea crea conveniente o así lo parece. En el que importa más una opinión ajena que la propia.
En el que se acepta al que sufre por pena, sin profundizar en lo que hace, en el que alguien es bueno si calla sus virtudes y alardea sus defectos y desgracias, en el que si eres sincero expresando lo que ves te rechazan pero si dices lo que quieren oír, te aceptan. En el que ser bueno significa sufrir y pregonarlo. Si alguien dice algo incómodo es cruel pero los que maldicen por dentro pasan desapercibidos porque no se les oye.
Actuando tendemos a imitar al de al lado, al que vemos, nos gusta, o creamos conveniente. Y así uno a uno, el escenario se llena de actores que interpretan los mismos papeles. Copias de escenas que se repiten una tras otras.
La mayoría de ellos son fáciles interpretaciones donde ser hipócrita parece ser el guión más importante, decir aquello que en el otro suene agradable independientemente de que sea cierto o no. Y los que dicen lo que piensan sin utilizar filtros son los que menos destacan o los que casi nadie escucha porque muestran una realidad que no quieren ver ni oir.

Actores con sus disfraces de buena persona, de valiente, de independiente, de trabajador, de educado que ocultan en realidad personalidades diferentes y que tratan mantenerse en escena el mayor tiempo posible para obtener una atención que sienten que necesitan.
La vida es un gran escenario, con un público que supongo espera ser entretenido. Pero ¿no aburre ver una obra en la que los actores siempre hacen lo mismo?

No hay comentarios:

Publicar un comentario