jueves, 3 de noviembre de 2011

Vive la sabiduria del Tao

Ya había algo sin forma y perfecto
antes de que naciera el universo.
Es sereno, vacio,
solitario, inalterable,
infinito, eternamente presente.
Es la Madre del universo.
A falta de un nombre mejor,
yo lo llamo Tao.
Digo que no es grande.
Lo grande es ilimitado.
Lo ilimitado fluye eternamente,
siempre fluyendo, regresando constantemente.
Por lo tanto, el Camino es grande,
el cielo es grande,
la tierra es grande,
la gente es grande.
Así pues, para conocer a la humanidad,
hay que comprender la tierra.
Para conocer la tierra,
hay que conocer el cielo.
Para conocer el cielo,
hay que compender el Camino.
Para conocer el Camino,
hay que comprender la grandeza que está dentro de ti.

DYER

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