lunes, 18 de octubre de 2010

La reforma de las pensiones públicas y como protegernos

Una de las grandes causas por las que las pensiones están en el punto de mira es el envejecimiento de la población y la falta de futura cotización. En los próximos 35 años se jubilarán alrededor de 20 millones de personas, por lo que será muy difícil atender estas pensiones y por lo tanto estos futuros jubilados no podrán mantener su nivel de vida.
En el debate sobre “La Reforma de las Pensiones Públicas” se analiza si se debe ampliar la edad de jubilación, o si se deben computar más años de cotización para su cálculo, a saber, 20, 25 o más.
Mas del 70% de los españoles, no está de acuerdo con la propuesta de ampliar la edad legal de la jubilación a los 67 años, más aún, y según encuestas realizadas, estiman que la mejor edad para la jubilación es la de 59 o 60 años, Según la Encuesta de Población Activa (EPA). Actualmente la edad de jubilación en España es de los 61,5 años.
Además de la edad de jubilación y el cómputo de los años para calcular la pensión, cabe comentar también que el importe de las mismas está directamente relacionado con las bases de cotización, lo que nos plantea otro problema: ¿Las bases de “cuales años” se deben computar para este cálculo? Aquí se debe diferenciar dos colectivos: el trabajador por cuenta propia (autónomo) y el trabajador por cuenta ajena.
En el caso del trabajador por cuenta propia el problema es mayor, ya que aunque el autónomo es sin duda un elemento clave y vital para el sostenimiento de la productividad del país, también es, desgraciadamente, el colectivo más afectado por la crisis y la mayoría de autónomos cotizan por la base mínima de cotización (no superando los 900,00 € de base), de lo que resulta una disminución de más de un 40% en su jubilación frente a la de un trabajador por cuenta ajena.
En el caso de los trabajadores por cuenta ajena se plantea el problema del “desempleo”; ya que, si se computan los últimos años de cotización, y el trabajador esos últimos años ha estado desempleado, tendría una gran desventaja; cuando el desempleo nunca es un estado elegido por el trabajador.Por todo este análisis, el gobierno está estudiando fórmulas intermedias y que los años tenidos en cuenta para el cálculo de las pensiones no sean necesariamente los últimos, sino mas bien, los de cotización más alta, en consecuencia, toda una media más favorable al trabajador. Una de las razones de este estudio es que después de la huelga general del 29-S el gobierno no quiere tener otro enfrentamiento con los sindicatos.
Pero, todo lo expuesto anteriormente carece casi de interés si se tiene en cuenta la siguiente información que se desprende de un informe elaborado por “Aviva”, en colaboración con “Deloitte”: “…España debería ahorrar en el orden de 170.000 millones de euros al año a lo largo de los próximos 40 años para que se mantenga el nivel de vida una vez que nos jubilemos…” ¿Podemos confiar en esta capacidad de ahorro por parte del estado?
Se puede asegurar, por estudios realizados, que las familias españolas sí tienen capacidad de ahorro y que en el pasado ejercicio 2009 ha sido casi de un 20% dicha tasa de ahorro, aunque debido a nuestra mentalidad, casi todo este ahorro ha sido destinado a la adquisición de vivienda, siendo el mínimo porcentaje destinado a activos financieros, y sobre todo, a activos financieros a corto plazo (por su inmediata liquidez) sin preocuparnos del futuro más a largo plazo.
Esto es lo que debemos cambiar, “…Debemos pensar más en nuestro futuro a largo plazo, en nuestra jubilación, y buscar el consejo de un experto que nos dirá que producto es más favorable a nuestros planes futuros de retiro…”, ya que existen varios productos en el mercado para enfrentarse a la jubilación de los cuales se destacan los siguientes:
PPA. – PLAN DE PREVISIÓN ASEGURADO. – Es un formula de ahorro a largo plazo que sólo se podrá recuperar en casa de jubilación o situación asimilable. También se podrá recuperar en caso de desempleo o enfermedad grave de larga duración. Ofrecen una rentabilidad bastante atractiva y a la vez segura, ya que garantizan un tipo de interés técnico aunque los mercados evolucionen de forma incierta. Una de las ventajas a destacar de este producto es que a la vez que ahorramos con nuestras aportaciones, éstas también se pueden reducir de la base imponible en la declaración de la renta, lo que supone un gran beneficio fiscal.
PIAS. – PLAN INDIVIDUAL DE AHORRO SISTEMATICO.- Te permite ahorrar de forma sistemática, con comodidad, la mayor seguridad y la mejor fiscalidad posible. Los PIAS son seguros de vida individuales en los que el ahorro generado se destina a constituir una renta vitalicia con la que se podrá disfrutar de las mejores ventajas fiscales. También está la opción de recibir la prestación en un único pago. Su gran ventaja frente al PPA es que puedes disponer de tu dinero en cualquier momento sin que sea necesario que se dé ninguna situación especial (jubilación, etc.).

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