jueves, 3 de febrero de 2011

Semillas Zen

EL TÁBANO
Una vez, mientras me encontraba aconsejando a una mujer que, bañada en lágrimas, me había comunicado su deseo de morir, de repente un tábano entró en mi habitación. Al tratar de escapar de la sala,el tábano se arrojó repetidamente contra la ventana,cayó al suelo atolondrado,se levantó y de nuevo atacó el mismo lugar con el que había topado. Esto me hizo recordar al maestro Zen Fugai (siglo.XIX) y le conté a la mujer la siguiente historia·
Un hombre próspero que había ido a visitar al maestro Zen Fugai en su templo ruinoso sito en Osaka, estaba quejándose de sus problemas. En ese momento, entró un tábano en la habitación. Comenzó a estrellarse contra la ventana una y otra vez. Fugai observó el tábano, con atención, aparentemente sin escuchar a su visitante.
El hombre rico, impaciente, dijo con ruda ironía·"parece que le interesan mucho los tábanos". Al oírlo, Fugai replicó·"lo siento. Es que me da mucha lástima la situación del pobre tábano. Ese templo es conocido por su estado ruinoso, ¿sabe? A pesar de que podría salir libremente por uno de los muchos boquetes que hay en paredes y ventanas, este tábano sigue empeñado en abalanzarse contra el mismo sitio, convencido de que es la única salida posible. Como siga así morirá. Pero no es el tábano el único que me da lástima".

No hay comentarios:

Publicar un comentario