sábado, 25 de septiembre de 2010

Valores humanos

Los valores son los tesoros escondidos de la vida, hacen a los seres humanos poderosos, exitosos, ricos, felices y pacíficos. Una vida llena de valores es una vida plena, significativa y digna.
A través de la historia, por encima y más allá de la competencia entre las personas, los partidos políticos, las religiones, razas, culturas o las rivalidades de los poderes económicos, ha permanecido una fuerza constante: la incontrolable fuerza de los valores humanos.
Todas las personas tenemos el deseo común de dar significado a nuestra vida, trascendiendo nuestras limitaciones, nuestras diferencias étnicas, raciales, de lenguaje o posición social. No importa quiénes somos, cómo somos para dónde vamos o de dónde venimos, en la vida todos intentamos encontrar la realización interior, la felicidad y la paz.
Entonces, los valores son nuestra guía a lo largo del camino. Son la base para dar los pasos más simples y sencillos pero firmes y profundos que damos en la vida. Nos permiten distinguir el camino correcto, verdadero y adecuado, del incorrecto, falso e inadecuado y así, por medio de nuestro desarrollo interno, podamos tener la capacidad de elegir el primero, aunque normalmente sea el más largo y el que demanda un gran esfuerzo de nuestra parte.
Cuando nuestras decisiones están guiadas por los valores, encontramos paz en nuestro interior y generamos armonía a nuestro alrededor.
El desarrollo espiritual permite la expresión externa de un estado interior.
Los problemas o dificultades que enfrentamos constantemente, se originan en que manejamos las situaciones normales de la vida desde las limitaciones aprendidas y, aún muchas de las oportunidades que la vida nos ofrece, las vemos como dificultades y las convertimos en "problemas", así no es raro que sean pocas las personas que realmente logran alcanzar el éxito, tanto en los aspectos económicos y sociales, como en su desarrollo de conciencia, lo cual les permite a estas personas, hacer excelentes relaciones y encontrar muchísima satisfacción en todas las áreas de su vida.
El secreto del éxito consiste en manejar toda situación que la vida nos presente, como una maravillosa oportunidad de crecimiento y desarrollo de nuestras facultades, para lo cual es necesario actuar siempre con lo mejor que hay en cada uno de nosotros, sin importar para nada lo que pueda estar sucediendo o la situación que nos corresponda manejar.
En los momentos críticos de la vida reconocemos la necesidad de los valores. Un niño abandonado o maltratado siente miedo y sufre. El que vive sin utilizar sus valores siente lo mismo. La conciencia se alimenta de los valores.
Los valores son los tesoros escondidos de la vida, hacen a los seres humanos poderosos, exitosos, ricos, felices y pacíficos. Una vida llena de valores es una vida plena, significativa y digna.
Los valores ofrecen independencia y libertad; expanden la capacidad de autovaloración y capacidad de amar desarrollando la seguridad interior que permiten a la persona liberarse de las influencias externas.
Los valores brindan el poder que hace posible eliminar las debilidades y los defectos permitiendo desarrollar la capacidad de servir a los demás incondicionalmente y sin restricción alguna. A medida que desarrollamos los valores en nuestro interior vamos mejorando nuestra capacidad de relacionarnos armónicamente con el mundo en que vivimos y construyendo una vida llena de satisfacción.
Cuando tomamos conciencia de nuestros valores y decidimos desarrollarlos y entrenarnos en la permanente expresión de los mismos, los resultados que obtenemos en todas las áreas de nuestra vida cambian radicalmente.
Cuando nace en la persona el reconocimiento universal de una jerarquía de valores que ascienden desde los valores materiales más bajos a los valores espirituales más elevados, como son la paz, el amor, la confianza, el compromiso, el desapego, la generosidad y la sabiduría, inspira cambios positivos que le permiten alcanzar el éxito, la abundancia y la prosperidad en su vida y contribuye a la transformación del mundo. El mundo se convertirá, automáticamente, en un lugar mejor cuando cada individuo se convierta en una mejor persona.
El desarrollo de las cualidades es un procedimiento que requiere un esfuerzo voluntario del individuo, para no dejarse llevar por las reacciones que se originan en sus limitaciones aprendidas, sin embargo este esfuerzo se verá ampliamente recompensado con los resultados de satisfacción que la persona podrá verificar en poco tiempo a nivel de todas sus relaciones y por supuesto, en el campo laboral y económico.
El secreto del éxito consiste en saber aprovechar adecuadamente tus propios valores.

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