martes, 21 de septiembre de 2010

XXX Marcha Teresiana. “En la Cruz está la vida”


¿QUÉ ES LA MARCHA TERESIANA?
Es uno de los “regalos” que nos dejó Teresa de Jesús el año que nos preparábamos a celebrar el IV Centenario de su muerte y que nos hacen experimentar que ella sigue estando viva y presente en medio de nosotros. Aquel año de 1981 nos impulsó a tener con ella la experiencia de ser caminantes, hombres y mujeres en marcha, bajo el impulso del Espíritu, buscando la Alta Vida.
Y eso hicimos. Rememoramos su último viaje terrenal, de Medina del Campo a Alba de Tormes, para buscar, de su mano, al Señor que había dado sentido a su caminar y sigue dando sentido también hoy al nuestro. Lo que empezó como una aventura, se convirtió en una profunda experiencia humano-religiosa que nos animó a repetirla una y otra vez. Lo hicimos caminando, a ritmo de carreta tirada por una mula, por la misma calzada, atravesando los mismos pueblos y en las mismas fechas, llegando a la Villa Ducal, como ella, la víspera de San Mateo, al caer de la tarde. Y hemos continuado haciendo lo mismo durante 29 años.
Cada año, como el polvo del camino, que es siempre nuevo, hemos vivido experiencias nuevas y enriquecedoras. Los mismos sitios, pero distintos aires, distintas caras. La misma Teresa de Jesús, pero distinta su palabra, su presencia. El amor lo regenera todo y hace que cada acontecimiento que nos parece repetido tenga un sentido nuevo.
Porque nos sentimos hombres y mujeres amados, por Dios y por los hermanos, nos disponemos, una vez más, a recorrer el mismo y nuevo camino para afrontar nuevos retos y seguir descubriendo la riqueza insondable del amor en Dios y en los hermanos, y queremos que TERESA DE JESÚS sea un año más la maestra que nos acerque al que fue el suyo y la doctoró en la Maestría de la oración: JESÚS DE TERESA.
¿QUÉ IDEA ANIMA LA XXX EDICIÓN? “EN LA CRUZ ESTÁ LA VIDA”
Como seguidores de Teresa queremos sentirnos “hijos de la Iglesia” y nos solidarizamos con todo lo que ella nos sugiere. Y de cara a la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) del año 2011 la Iglesia de España se está preparando de forma particular puesto que es anfitriona de los jóvenes del mundo que están dispuestos a venir a celebrarla junto al Papa. Y uno de los gestos significativos de preparación para tal evento es el recorrido que la Cruz que preside cada jornada mundial hace por todas las diócesis de España desde hace meses.
La Cruz es nuestro signo, escándalo para unos y necedad para otros; pero si somos cristianos, la Cruz es nuestro signo, por lo tanto debemos resultar escandalosos y necios. En ello residirá nuestra identidad porque vamos contra corriente de lo que el mundo hoy propone: el hedonismo destructor de los valores solidarios y la vida fácil de quien se siente desvinculado de los problemas de los hombres y las mujeres de hoy. ¡NO!
Nosotros queremos que la cruz nos una, nos empuje, nos anime, nos dignifique, que sepamos encontrar en ella el referente de lo que significa ser la Iglesia que profesa una misma fe en un mismo Señor, Jesucristo. Por eso creemos que tenemos que lanzar este mensaje: “En la cruz está la vida” y la Santa nos lo completa “y el consuelo. Y ella sola es el camino para el cielo”. Animamos, por tanto, a todo aquel que quiera, a volar alto en esta edición, a sentirse vivo en un grupo de peregrinos guiados por la Palabra de Dios y la genial pluma de Santa Teresa a unirse a la aventura.

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