jueves, 16 de junio de 2011

VIVE LA SABIDURIA DEL TAO


El cielo es eterno, la tierra perdura.
¿Por qué el cielo y la tierra permanecen para siempre?
No viven solo para sí mismos.
Ese es el secreto de su eterna permanencia.
Por esta razón, el sabio se sitúa el último
pero acaba siendo siempre el primero.
Es un constante testigo de la vida
y por eso perdura.
Sirve las necesidades de otros
y todas sus necesidades quedarán satisfechas.
Mediante la acción desinteresada, se alcanza la realización.

DYER

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