domingo, 10 de abril de 2011

ACTITUD ANTE LA ENFERMEDAD

“¿Qué puedo hacer por ti, hija?” Dijo un anciano yogui a una mujer enferma. El yogui era un ser espiritual que tenía fama de hacer curaciones. “Nada. ¿Para qué? Estoy decepcionada. ¡Dios permite que estemos enfermos!” “Dios es amor, es luz y bondad. Él no quiere que enfermemos, o que estemos mal. Nosotros mismos, nos hemos condenado al dolor, a la oscuridad, por nuestro comportamiento. Aceptar la enfermedad con resignación dicen que es de buen cristiano. Pero no luchar por salir de ella, es ir de cabeza a la oscuridad. La Luz se abre con pensamientos de alegría, de pensar que esta Luz está en todas partes, así en cada rincón de nuestro cuerpo. Y creer que la enfermedad es una ilusión que hace que avance lo negativo.” La mujer, comprendió que es preferible negar la enfermedad y pensar que con amor y alegría todo es posible. A partir de entonces, empezó a encontrarse mejor. Las personas no enferman siempre por naturaleza. Suelen enfermar a menudo, cuando se es infeliz… o cuando se niega la posibilidad de curar. Yam

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